lunes, 19 de febrero de 2018

Boquerones en vinagre


Me encantan los escabeches, lo reconozco. De vegetales, de carne o de pescado, me da igual! Y por supuesto unos boquerones en vinagre no podían faltar en mi recetario. Además lo malo es que encontrar unos decentes en los supermercados... pues es bastante complicado. Cómo os gustan más a vosotros? yo en bocadillo junto con el pan untado con tomate me parece un manjar a la altura de pocos! Y ya por último, a partir de abril comienza la temporada de la anchoa del Cantábrico así que si podéis, no dudéis en utilizarla para hacer esta receta porque la calidad subirá muchos muchos puntos!

Ingredientes:
  • 200 milílitros de vinagre blanco
  • 100 milílitros de vinagre de manzana
  • 100 milílitros de agua
  • Boquerones limpios
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Ajo
  • Perejil

Preparación:

Para esta receta es necesario que los boquerones estén limpios ya de cabeza y tripas así que pedirle a vuestro pescadero que lo limpie. También podéis hacerlo vosotros mismos si tenéis maña o sabéis hacerlo. Una vez limpios, vamos a congelarlos durante al menos 24 horas para evitar posibles contaminaciones por anisakis.

Llegados a este punto, la verdad es que la receta es bastante sencilla, lo único que habrá que controlar los tiempos de macerado para que no se queden demasiado duros. Descongelamos los boquerones y los secamos bien con papel de cocina absorbente. Una vez secos, los ponemos en un recipiente de cristal en diferentes capas con la piel hacia abajo y entre capa y capa ponemos un poco de sal. Una vez tenemos todos los boquerones (como os habréis dado cuenta no he hablado en ningún momento de cantidades, eso lo dejo a vuestro gusto...) los cubrimos bien con los vinagres y agua mezclados. Es fundamental que queden cubiertos por completo así que si necesitarais más tendréis que guardar las proporción de 75% vinagre y 25% agua. Yo combino vinagre blanco y vinagre de manzana porque me parece más suave pero esto también va un poco en gustos. Una vez cubiertos, esperamos entre 4 y 6 horas para que se "cocinen". Es interesante que los boquerones tengan más o menos el mismo tamaño para que se cocinen por igual, el punto es cuando la carne ha pasado a ser blanca.

Una vez transcurrido el paso de cocinado en el vinagre, escurrimos bien los boquerones y los pasamos a otro recipiente limpio de cristal. Vamos poniendo otra vez en capas solo que ahora ponemos ajo y perejil picados entre ellas. Para finalizar, cubrimos bien con aceite de oliva y solo nos queda esperar al menos 24 horas más para empezar a degustarlos... veréis qué delicia!!!

viernes, 9 de febrero de 2018

Galletas Anzac sin gluten


Hoy os traemos unas galletas con mucha mucha historia! Su origen se remonta a la Primera Guerra Mundial y se asocian al Australian and New Zeland Army Corps (cuyas siglas dan lugar a su nombre). Al ser unas galletas duras y muy resistentes, además de no llevar huevo entre sus ingredientes, aguantaban muy bien el transporte naval y cuenta la leyenda que las mujeres de los soldados destinados en el extranjero se las enviaban a sus maridos. Si queréis saber un poquito más de su historia y orígenes os remito a la Wikipedia, como no, donde existe un artículo muy completo. Simplemente un par de curiosidades más antes de entrar de lleno en la receta... estas galletas se realizan tradicionalmente un día en concreto en Australia y Nueva Zelanda que es el 25 de abril y además el término Anzac está incluso protegido por la legislación australiana!

Ingredientes:
  • 100 gramos de harina Mix Dolci de Schar
  • 85 gramos de azúcar
  • 100 gramos de copos de avena sin gluten
  • 100 gramos de coco rallado
  • 100 gramos de mantequilla
  • 1 cucharada de miel (la receta original es con Golden Syrup)
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 2 cucharadas de agua

Preparación:

Primeramente ponemos en un bol la harina junto con el azúcar, la avena y el coco. Con unas varillas mezclamos bien para que se repartan los ingredientes. En un recipiente que podamos meter en el microondas ponemos la mantequilla y la derretimos (yo la pongo a baja potencia de 15 segundos en 15 segundos hasta que la veo líquida). Una vez derretida, añadimos la miel a la mantequilla y mezclamos bien. Solo nos queda hervir las dos cucharadas de agua (podéis utilizar el microondas también), añadir el bicarbonato y mezclar junto con el azúcar y la miel.

Una vez que tenemos los ingredientes secos y líquidos mezclados por separado, solo nos queda hacer la masa final de las galletas. Para ello, echamos los líquidos en los secos y mezclamos bien con una espátula. Hacemos bolas de masa (nos deberían salir unas 18) y las vamos poniendo en el horno separadas ya que luego van a crecer y se pegarán unas a otras. Estas bolas las chafamos ligeramente con la mano hasta hacer algo así como "hamburguesas" y al horno.

Horneamos durante 10 minutos a 180 grados (horno precalentado) hasta que se vean doradas. Estas galletas me parecieron muy curiosas al hornear ya que primero se fueron desparramando, luego pasaron a una fase de hincharse para finalmente deshincharse y tomar color. Una vez horneadas, las dejamos reposar un par de minutos en el horno apagado y abierto y ya las pasamos a una rejilla con cuidado (en este punto están bastante blandas) para que terminen de enfriarse y endurecerse.

miércoles, 24 de enero de 2018

Barritas de plátano y avena


Hace ya días que quería hacer una receta de barritas de cereales, prácticas y cómodas para llevar fuera de casa. Y desde que descubrí la avena sin gluten y que me sentaba bien (OJO! aunque hay avena certificada sin gluten no a todos los celíacos sienta bien por lo que si nunca la has probado introdúcela con cuidado) aún me apetecía más hacerla. Así que aprovechando que el lunes era festivo en Huesca y estábamos con las peques, nos pusimos manos a la obra todos porque es de esas recetas donde pueden ayudar y se lo van a pasar muy bien.

Ingredientes:
  • 210 gramos de plátano maduro y limpio
  • 75 gramos de copos de avena sin gluten
  • 20 gramos de anacardos crudos
  • 20 gramos de dátiles sin hueso
  • 20 gramos de fruta deshidratada
  • 10 gramos de pipas de girasol crudas
  • Chocolate negro para decorar

Preparación:

La preparación no puede ser más sencilla ya que se trata de mezclar en un cuenco el plátano limpio y chafado, la avena, los anacardos picados, los dátiles y la fruta también picado y las pipas de girasol enteras. Mezclamos con una espátula para que queden los ingredientes bien repartidos y volcamos la masa sobre un papel de horno. Con ayuda de una cuchara o una espátula de silicona damos forma lo más cuadrada posible y lo llevamos al horno.

Horneamos a 180 grados durante unos 12 o 15 minutos y sacamos a una rejilla para que se enfríe y evitar que se reblandezca. Esperamos una hora a que haya enfriado y con un cuchillo grande y afilado troceamos en porciones del tamaño que mejor nos convenga. Para finalizar, podemos bañar en chocolate negro la parte inferior para darle un toque más rico o poner unas gotas de chocolate blanco por encima.

miércoles, 17 de enero de 2018

Manzanas asadas


Hay algo más tradicional que unas manzanas asadas? a mi la verdad que pocas cosas se me ocurren! Además es una preparación realmente versátil porque igual te apaña una merienda que un postre que limpias y chafadas son un relleno original y muy rico. Prueba a comerlas templadas con una bola de helado de vainilla... menuda combinación! Por cierto, manzanas hay todo el año pero unas variedades son mejores que otras para asarlas y por ello te propongo que utilices golden o reineta porque son de carne más dura que aguanta muy bien, además del punto ácido que tienen que contrarresta el azúcar que hay que añadir para que caramelice.

Ingredientes:
  • 1 manzana golden o reineta
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de vino dulce
  • Media cucharadita de canela en polvo

Preparación:

Tranquilos que no me he vuelto loco y vamos a asar una única manzana ni mucho menos! Es solo que podréis adecuar los ingredientes a las manzanas que vayáis a asar, multiplicando de manera sencilla los ingredientes.

Dicho esto, comenzaremos por realizar una mezcla con el azúcar, vino dulce y canela que reservaremos. Luego seguimos descorazonando las manzanas. Para ello hay descorazonadores muy sencillos y baratos que cumplen un papel decente. Tenemos que tener cuidado de no llegar al final para dejar un "tapón" por la parte de abajo y evitar que no se escurra por el fondo la mezcla primera. Si no siempre podemos cortar un trozo del corazón y encajarlo como tapón. Una vez las tengamos preparadas solo nos queda rellenar los huecos repartiendo la mezcla de azúcar, canela y vino dulce.

Una vez preparadas solo nos queda hornearlas. Para ello las meteremos en el horno precalentado a 200 grados durante 20 o 25 minutos, vigilando los últimos minutos para que no se nos quemen.

viernes, 12 de enero de 2018

Pechuga de pavo provenzal


No sé si será el comienzo de año o que pero he decidido cuidar un poco más la alimentación. Que conste que no es nuevo de ahora, el año pasado ya decidí reducir mucho el consumo de azúcar y la verdad es que lo conseguí. El problema es que es tan complicado controlarla cuando se lo añaden prácticamente a todo... el segundo propósito que conseguí el año pasado fue el de desayunar mejor. Los que me sigáis por Instagram probablemente ya lo hayáis visto porque son varias las publicaciones con este tema. La fruta nunca puede faltar y habitualmente también introduzco algo de proteína con pavo. Por qué os cuento todo esta historia? porque si vas a un lineal de supermercado y miras las pechugas de pavo que hay... ninguna pasa del 65% de pavo!!! y el resto? pues el azúcar que he nombrado, féculas... Así que he decidido hacérmela yo mismo y así será 100% pavo, ni más ni menos.

Tengo la suerte (o el vicio, según se mire...) de tener una despensa que parece una mezcla entre bazar árabe y herboristería por la cantidad de hierbas y especias que hay así que me he hecho yo mismo el condimento provenzal porque así controlo las trazas de gluten y lo que lleva pero si no siempre podéis recurrir a un preparado comercial de especias.

Ingredientes:
  • 4 cucharadas de tomillo
  • 4 cucharadas de romero
  • 3 cucharadas de mejorana
  • 2 cucharadas de orégano
  • 2 cucharadas de albahaca
  • 2 cucharadas de estragón
  • 1 cucharada de salvia
  • 2 cucharaditas de piel de naranja seca
  • 1 cucharadita de lavanda
  • 1 cucharadita de alcaravea
  • 2 solomillos de pavo
  • Aceite de oliva

Preparación:

Vamos a comenzar primero a realizar el condimento provenzal. He investigado un poco por internet y esta es la interpretación que he hecho yo, en función de lo que tenía, de esta famosa mezcla. El original lleva hinojo pero lo he cambiado por alcaravea para mantener ese punto anisado. Primeramente ponemos en un molinillo las semillas de alcaravea, la lavanda y la piel de naranja y lo procesamos todo hasta que quede una mezcla fina. Luego lo añadimos a un bote hermético junto con el resto de hierbas y listo. Con esta cantidad nos sobrará para la receta pero ya lo tendremos guardado.

En una fuente que podamos llevar al horno ponemos un chorrito de aceite de oliva en el fondo y lo repartimos bien para que quede cubierto todo. Cogemos los dos solomillos de pavo y los cubrimos completamente con la mezcla provenzal, los ponemos en la fuente y los asamos durante 20 minutos a 180 grados. A los diez minutos habrá que darles la vuelta para que se hagan bien por los dos lados... cuidado que queman!. El solomillo de pavo lo venden como tal y no es más que la parte interna de la pechuga, algo más jugosa y sobre todo de un tamaño más manejable.

Una vez asados y enfriados, nos queda conservarlo. La mejor manera es poner un bote de cristal lo suficientemente grande para que quepa todo y cortarlos a láminas para luego cubrirlas con aceite. Yo lo meto en la nevera y voy sacando según necesito. Un buen truco es además luego utilizar el aceite que vaya sobrando para aliñar ensaladas ya que tendrá un sabor bien rico a las hierbas o por supuesto reutilizarlo para la siguiente vez que hagáis más pavo.

martes, 2 de enero de 2018

Blinis mediterráneos sin gluten


Me encantan las tortitas para desayunar, lo reconozco! pero, os imagináis una variante salada para acompañar platos o como base para canapés? Indagando he encontrado los blinis, alimento de origen eslavo que se parece bastante a las tortitas pero más pequeños y finos y que he tuneado bastante para darle un buen plus de sabor. Aprovechando que me salieron unos ajos morados bien hermosos en la Dietbox de diciembre les he dado un toque muy mediterráneo junto a otros ingredientes. Por cierto, la receta original es la de tortitas de Celiaca Inquieta que hemos hecho en casa alguna vez para desayunar y que nos han encantado!

Ingredientes:
  • 100 gramos de harina panificable Schar Mix B
  • 100 gramos de harina de avena sin gluten
  • 16 gramos de levadura tipo Royal (un sobre)
  • 2 huevos
  • 220 milílitros de leche
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de orégano
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de alcaparras encurtidas
  • 50 gramos de tomate seco en aceite
  • 75 gramos de queso parmesano
  • 8 olivas negras

Preparación:

La mayor dificultad de las tortitas puede estar en cuando las vamos a hacer a la plancha porque el resto es bien sencillo. En un bol ponemos los huevos junto con la leche y el aceite y lo batimos todo bien. Acto seguido añadimos las harinas junto con la levadura tamizadas y mezclamos con unas varillas eléctricas hasta que quede una masa homogénea y sin grumos.

Hasta aquí tendríamos la masa de unos blinis clásicos  pero vamos a darle nuestro toque personal. En un mortero añadimos los ajos pelados y la cucharadita de sal y lo machamos bien hasta que quede una pasta que incorporaremos a la mezcla anterior. Picamos lo más fino posible las alcaparras, el tomate seco y las olivas y junto con el orégano lo ponemos con el resto de los ingredientes. Para finalizar, rallamos el queso sobre la mezcla y con una espátula y movimientos envolventes tendremos lista la masa de nuestros blinis.

En una sartén ligeramente engrasada vamos poniendo cucharadas de masa y dejamos que se haga unos minutos por el primer lado. Cuando comiencen a formarse unas burbujitas en la masa o veamos que el borde se comienza a levantar, es el momento de darles la vuelta. Para ello, metemos una espátula por debajo con un movimiento seco y la giramos para que se haga por el otro lado. Conforme las vayamos haciendo las vamos poniendo en un plato tapadas con un trapo y solo nos queda ya comerlas... mejor calentitas!