martes, 5 de diciembre de 2017

Potaje de garbanzos


Plato de cuchara solo para el invierno? no! reconozco que podría comer sopas, cremas y potajes durante todo el año aunque bien es cierto que ahora que ha venido todo el frío de golpe anda que no se agradece un plato calentito para templar el cuerpo. Os presento una receta muy muy fácil dado que he utilizado garbanzos cocidos ya y facilita mucho la tarea, además de que es todo verdura y todos podrán disfrutar de ella. Vamos allá!

Ingredientes:
  • 1 litro de agua
  • Media cebolla
  • Medio pimiento verde
  • Medio pimiento rojo
  • Medio tomate
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de tomate concentrado o tomate frito
  • Sal
  • 1 patata grande
  • 250 gramos de calabaza limpia y troceada
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • Media cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 bote de garbanzos cocidos

Preparación:

Primero troceamos la cebolla, el pimiento verde y el rojo, además de pelar el tomate y los ajos. Ponemos todas las verduras troceadas en una olla junto con el litro de agua y el tomate concentrado y sal. Llevamos a ebullición y desde que rompa a hervir contamos 5 minutos. Trituramos y probamos para rectificar de sal si hiciera falta.

En este mismo caldo que hemos preparado añadimos la patata pelada y troceada y cocemos durante 10 minutos. Pasado este tiempo, añadimos también la calabaza y cocemos otros 15 minutos o hasta que la calabaza esté tierna.

Para finalizar, añadimos el pimentón y el jengibre junto con los garbanzos y cocemos todo junto durante 5 minutos. En este punto habrá que tener cuidado al remover para mezclar todo para que no se deshaga y ya... solo queda disfrutar calentito!

martes, 10 de octubre de 2017

Mermelada de ciruela, pera y jengibre


Se nota que el ciruelo este año ha estado a pleno rendimiento verdad? Si en la anterior receta combinábamos la ciruela con manzana y especias, esta vez la mezcla es con pera y jengibre. Además la ciruela esta vez no la hemos pelado y ya veis que colorcito se ha quedado! También la piel aporta un punto más ácido que también está muy rico y se diferencia bastante de la otra combinación más dulce.

Ingredientes:
  • 1 kilogramo y medio de ciruelas rojas deshuesadas
  • 500 gramos de pera pelada y limpia
  • 1 limón
  • 1 kilogramo de azúcar
  • 1 cucharadita de jengibre molido
Preparación:

Al igual que la anterior, comenzamos limpiando la fruta hasta obtener el peso deseado (la cantidad que pongo es de la fruta ya limpia). A continuación exprimimos el limón y añadimos 30 gramos de zumo (aproximadamente un 1% del total del peso de fruta más azúcar) y la piel del limón con el máximo de parte blanca. Tanto la piel como el zumo de limón tiene una explicación y es que la piel del limón tiene mucha pectina que junto con los ácidos de la fruta nos ayudará a que gelifique mejor la mermelada. Como no todas las frutas tienen la misma cantidad de ácido les "ayudamos" con el zumo del limón. Para terminar este paso, añadimos el jengibre y el azúcar y reservamos toda la mezcla durante al menos una hora para que suelten bien los jugos.

Una vez haya pasado el tiempo, ponemos a cocer la mermelada a fuego medio. Habitualmente la tengo unos 40 minutos aunque depende de la fruta y de su grado de maduración. Cuando la mezcla comienza a espesar y las burbujas que salen les cuesta explotar ya estaría. Tienes que tener en cuenta que al enfriar espesará todavía más por lo que haz la prueba cogiendo con una cuchara un poco de la mermelada y déjala caer. Si ves que se desliza pesadamente ya está. Como hemos dejado la piel de las ciruelas, tendremos que pasar casi obligatoriamente la batidora eléctrica para que no queden flotando y homogeneizar así la textura. Una vez triturada, pásala a botes que habrás hervido anteriormente. 

Para finalizar, envuelve los botes en algún trapo de tela para evitar que choquen y se puedan romper y mételos en un olla con agua hasta que les cubra. Hiérvelos durante 30 minutos y pasado ese tiempo ponlos boca abajo hasta que se enfríen. Con este paso habrás "pasteurizado" la mermelada de forma casera y aguantará un año guardada en la despensa.

Mermelada de ciruela y manzana especiada


Hace mucho mucho tiempo cuenta la leyenda que yo hacía mermeladas y conservas varias. De verdad, muchas además... me encantaba la mermelada de melocotón y la mermelada de fresa, además de conserva de pescado y otras más. Y como creo que era una costumbre muy buena he decidido volver! Encima tengo la suerte de poder coger fruta en el huerto y aprovechar así que más ecológico y de kilómetro cero que esto no voy a encontrar. Esta vez me decanté por ciruelas rojas combinadas con manzana y para darle un toque diferente incorporé canela, clavo y nuez moscada. Vamos allá!

Ingredientes:
  • 1 kilogramo de ciruelas rojas peladas y deshuesadas
  • 500 gramos de manzana pelada y limpia
  • 1 limón
  • 750 gramos de azúcar
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 6 clavos machacados

Preparación:

La preparación de todas las mermeladas siguen el mismo patrón, o por lo menos yo las hago todas igual... En primer lugar limpiamos la fruta hasta obtener el peso deseado (la cantidad que pongo es de la fruta ya limpia). A continuación exprimimos el limón y añadimos 20 gramos de zumo (aproximadamente un 1% del total del peso de fruta más azúcar) y la piel del limón con el máximo de parte blanca. Tanto la piel como el zumo de limón tiene una explicación y es que la piel del limón tiene mucha pectina que junto con los ácidos de la fruta nos ayudará a que gelifique mejor la mermelada. Como no todas las frutas tienen la misma cantidad de ácido les "ayudamos" con el zumo del limón. Para terminar este paso, añadimos las especias y el azúcar y reservamos toda la mezcla durante al menos una hora para que suelten bien los jugos.

Una vez haya pasado el tiempo, ponemos a cocer la mermelada a fuego medio. Habitualmente la tengo unos 40 minutos aunque depende de la fruta y de su grado de maduración. Cuando la mezcla comienza a espesar y las burbujas que salen les cuesta explotar ya estaría. Tienes que tener en cuenta que al enfriar espesará todavía más por lo que haz la prueba cogiendo con una cuchara un poco de la mermelada y déjala caer. Si ves que se desliza pesadamente ya está. Si ves que aún queda algún trozo de fruta bastante entero, pasa la batidora eléctrica para quede una textura fina y pásala a botes que habrás hervido anteriormente. 

Para finalizar, envuelve los botes en algún trapo de tela para evitar que choquen y se puedan romper y mételos en un olla con agua hasta que les cubra. Hiérvelos durante 30 minutos y pasado ese tiempo ponlos boca abajo hasta que se enfríen. Con este paso habrás "pasteurizado" la mermelada de forma casera y aguantará un año guardada en la despensa.

miércoles, 26 de julio de 2017

Limonada de frambuesa


Fresquita e incluso congelada en forma de helados... una limonada siempre es bien recibida en este tiempo. Y más si a unos simples limones les añadimos unas frambuesas, el resultado es delicioso además de muy muy vistoso! Sobre el azúcar no hay nada escrito así que lo mejor es que te puedas guiar por la receta pero luego la adaptes a tus gusto. Y ya por último, yo he metido la limonada en estos moldes tan chulos de silicona para hacer helados pero si la guardas bien fría en la nevera y la tomas cuando tengas sed será perfecto igualmente.

Ingredientes:
  • 200 gramos de azúcar
  • 250 milílitros de agua
  • 100 gramos de frambuesas
  • 250 milílitros de zumo de limón
  • Un litro y medio de agua fría

Preparación:

Primero vamos a realizar un almíbar ligero con el azúcar y los 250 milílitros de agua. Ponemos en un cazo los dos ingredientes y lo llevamos a ebullición durante 10 minutos. Después dejamos enfriar. Si lo fueseis a hacer en helado, es muy recomendable entrar en escena al azúcar invertido. Para ello debéis bajar los 200 gramos de azúcar a 150 (hacer el almíbar igual) y añadir 38 gramos de azúcar invertido. Estos 38 gramos no es un número al azar, simplemente es que éste endulza un 30% más por lo que hace falta menos cantidad.

Cuando tengamos el endulzante preparado solo nos queda mezclar bien todos los ingredientes a excepción del agua fría con una batidora y luego sí, añadir el resto del agua. A la nevera o al congelador y... a disfrutar!!!

miércoles, 7 de junio de 2017

Palometa a la papillote con mantequilla aromatizada


Palometa, besugo negro, japuta... la verdad que le conozco unos cuantos nombres a este pescado azul! es un pescado de carne bastante tersa y con un sabor pronunciado que igual no a todos gusta pero a mi me resulta muy muy rico. Si no, lo interesante de esta receta es la técnica del papillote así que podéis poner el pescado que más os guste y saldrá igualmente bueno. Además, os voy a contar como hacer una mantequilla aromatizada que aporta un punto muy interesante pero una idea diferente y válida también es utilizar otra salsa como puede ser el pesto de albahaca. Vamos allá!

Ingredientes:
  • 2 lomos de palometa limpios (o uno para cada comensal)
  • 1 manojo de espárragos trigueros

Ingredientes para la mantequilla aromatizada:
  • 75 gramos de mantequilla
  • 1 cucharada de cebolleta encurtida picada
  • 1 cucharada de alcaparras picadas
  • 1 ajo machacado
  • Pimienta negra molida

Preparación:

Primero vamos a preparar con antelación la mantequilla aromatizada. Es importante hacerla unas horas antes para que se asienten bien los sabores. La preparación es tan sencilla como tener la mantequilla a punto de pomada para poderla trabajar y añadir el resto de ingredientes, mezclando todo bien para que quede lo más uniforme posible. Yo la suelo dejar luego fuera de la nevera para que a la hora de utilizarla se pueda extender bien.


Una vez que tenemos la mantequilla preparada, tenemos que coger una hoja de papel de horno para cada filete (también se puede hacer con papel de aluminio pero me gusta más el otro papel, no me preguntéis el motivo). Más o menos en el centro de la hoja colocamos la mitad de los espárragos trigueros con un chorro de aceite de oliva y un poco de sal, ponemos encima el filete de pescado que habremos secado con papel absorbente y habremos salado ligeramente y para finalizar aplicamos un capa generosa de la mantequilla aromatizada (o cualquier otra salsa como el pesto que hemos comentado al principio). Hacemos un paquete cerrando con el propio papel de horno y solo nos queda hornear durante unos 25 minutos en el horno precalentado a 180 grados.


Una vez pasado el tiempo, lo sacamos del horno y sobre todo mucho cuidado al abrir el paquete porque saldrá vapor y está muy caliente. A comer!!!

lunes, 22 de mayo de 2017

Pan de molde 50/50 sin mix comercial


No sé si realmente se puede llamar nueva receta a esta receta porque todo comenzó adaptando una anterior para quitarle el garbanzo y terminó siendo algo así como una fusión entre la del "pan de garbanzo y sarraceno" y la del "pan de almidón de trigo, avena y sarraceno". Sea como sea, las proporciones de los ingredientes han cambiado por lo que la escribo de nuevo. Lo importante es que es 50% almidones y 50% harinas con una hidratación muy alta por lo que hará falta un molde para poder hornear con una forma decente

Ingredientes:
  • 125 gramos de harina de trigo sarraceno
  • 100 gramos de harina de arroz
  • 25 gramos de harina de teff
  • 25 gramos de harina de avena (asegurar que sea certificada sin gluten
  • 140 gramos de almidón de trigo
  • 75 gramos de fécula de patata
  • 60 gramos de fécula de mandioca dulce
  • 11 gramos de sal
  • 11 gramos de xantana
  • 5 gramos de psyllium
  • 5 gramos de fibra de manzana
  • 8 gramos de levadura seca de panadero
  • 3 huevos
  • 430 milílitros de agua mineral
  • 30 milílitros de aceite de oliva
  • 5 milílitros de vinagre de sidra

Preparación:

En el propio recipiente de la amasadora ponemos el agua junto con los huevos y el vinagre de sidra. Quedará una masa bastante líquida y facilita mucho una amasadora pero si no tenéis no pasa nada, en un bol con una espátula y listo. Batimos lo justo para mezclarlo todo y notar que no hemos incorporado el aceite. Lo haremos después junto con la goma xantana porque se disuelve y es más fácil repartirla de forma homogénea.

Sobre esta mezcla de los ingredientes líquidos vamos añadiendo tamizados el resto de ingredientes sólidos (menos la xantana). Una vez esté todo tamizado, mezclamos durante unos diez minutos a velocidad más bien lenta. Después disolvemos bien la goma xantana en el aceite que habíamos reservado y lo añadimos.

Pasamos la masa a un molde rectangular engrasado de unos 24 ó 26 centímetros y con las manos mojadas o aceitadas alisamos la superficie. Tapamos con un trapo seco y dejamos que leve unos 40 minutos a temperatura ambiente o hasta que veamos que ha doblado más o menos su volumen. Si vemos que la temperatura ambiente no es muy cálida, una opción es meterlo en el horno cerrado a unos 30 grados.

Horneamos en horno precalentado a 180 grados unos 35 minutos y cuando lo saquemos del horno lo intentamos desmoldar lo antes posible para evitar que se humedezca, poniéndolo sobre una rejilla para que se termine de enfriar.